Publicado el 23 Jul., 2008 a las 2:45 pm por cristian

“La política formal puede llegar tarde y mal a lo emergente”, escribió Antoni Gutiérrez en el diario El País. Tiene toda la razón. Los nuevos medios, y la nueva cultura y formas de interacción en línea, plantean grandes retos para la clase política y la comunicación política. Se puede hacer bien, y el potencial es enorme, o se puede hacer mal. “New tools, same old dirty ways”, como escribió una amiga en Twitter.
Un ejemplo llamativo. Esto dice una página de actualización de Wikipedia, sobre Ottón Solís:
“…es considerado por gran cantidad de la oposición como el culpable de la derrota en el referendum, ya que sus movimientos de traer senadores estadounidenses destruyeron los principios de la contienda del NO, y convirtió el movimiento ciudadano que se había formado en oposición al tratado en meramente una plataforma para obtener el poder, algo que el pueblo no le ha perdonado aun; Posterior a la derrota en el referendum y con el nivel tan bajo de popularidad que poseía, decidió salir del país para que la opinión publica le olvidara, algo que no se consiguió ya que a nivel de opinión publica se vio la ida como una huida en la que el líder del partido dejaba a sus débiles diputados solos.”
Y no quieren que seamos suspicaces, que hagamos preguntas, que dudemos. ¿Cómo llegó tanto sinsentido a la enciclopedia colectiva?
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Publicado el 22 Jul., 2008 a las 6:03 pm por cristian

Humor gráfico anónimo, desinformación online, manipular a conveniencia el contenido de la wikipedia con respecto a los adversarios… ¿como formas de “ciberactivismo político“?
No, eso ciertamente suena “absurdo y poco serio”, pero ¿será posible?
¿Y con dinero del que el BCIE le da a la Presidencia en forma de asesorías? Como decía Condorito, primocuarto de la pájara, y nunca mejor dicho: Plop!
Publicado el 16 Jul., 2008 a las 7:07 pm por cristian

La periodista Vilma Ibarra escribe hoy en La República su columna semanal, que titula “Cacería de brujas”. Se refiere a una supuesta persecución desatada contra quienes han brindado o brindan asesorías al Gobierno, pagadas con fondos del BCIE o de donde vengan. La compara con la matazón de hechiceras ocurrida en Europa durante la Inquisición.
Francamente yo no he percibido la sensación que describe. En los textos que sobre este tema, he dejado en este blog, evité referirme a los casos puntuales de los asesores. Lo he hecho así porque creo que cada caso debe abordarse de forma individual, pues están marcados por peculiaridades y circunstancias específicas. Por eso la comparación del caso de Epsy Campbell, con las asesorías del BCIE, me resulta forzadísima. Tiene razón la periodista, echar a todos los profesionales liberales que han brindado servicios al Gobierno, en un mismo saco, es como cuando echaban a todas las brujas en la misma hoguera.
Eso sí, hay algunos casos especialmente llamativos, y otros que por los temas que tocan o por lo poco se ha sabido, despiertan especial suspicacia. Confieso que el caso de músicos esposos de asesoras, choferes, y “medios de comunicación de la presidencia” me despiertan una tremenda curiosidad.
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Publicado el 15 Jul., 2008 a las 12:05 am por cristian

trápala.
(De la onomat. trapl, gemela de trap.).
1. f. Ruido, movimiento y confusión de gente.
3. f. coloq. Embuste, engaño.
6. com. coloq. Persona falsa y embustera. U. t. c. adj.
Una fácil: ¿Quiénes fueron los diputados que hace 11 días revolcaban debajo de los trinchantes buscando excusas para justificar sin reparo el pago de asesores de la Presidencia, por parte del BCIE?
Pista: “No es ningún pecado”, dijeron entonces.
Otra, puestita: ¿Quiénes fueron los trapaleros que ayer armaron un circense revolu en el Congreso y repartieron muertos y trapos sucios como quien comparte melcochas en víspera de la Concepción?
Pista: “Lo que es bueno para el ganso es bueno para la gansa”, dijeron este lunes.
R/: ¡Los mismos! Los ilustres legisladores de Liberación Nacional, el partido que, desde el Poder Ejecutivo, ha impartido cátedra de consecuencia y transparencia. Y no contentos con ello, ahora lo hacen desde el Congreso. ¡Que viva la más oportunista politiquería! ¡Que viva la consecuencia de Liberación Nacional!
Ojo, que nadie dice que no se deben investigar todos los dineros que se han invertido en asesorías, pasando fondos públicos como privados. No seré yo quien ponga la mano en el fuego por el PAC, que se investigue parejo. Pero hay que decirlo: qué diferencia, la reacción y actitud de Epsy Campbell. ¿Tomaría nota don Rodrigo?
Hay que parar la oreja más que nunca. ¡Ojo al Cristo y mano a la chuspa! Que es cuando patalea el barco que se alborotan las ratas.
Publicado el 3 Jul., 2008 a las 1:24 am por cristian

De verdad que no hay por donde entrarle al barreal que se ha hecho con el tema de las platas del BCIE, y el tropel de asesores que el banco regional ha puesto al servicio de la Presidencia de la República. Apenas ayer en un artículo publicado en La Nación, Rodrigo Arias hablaba de no caer en la politiquería, pero la actitud de la Administración Arias en el tema ha sido absolutamente politiquera, y contradictoria.
El Ministro de la Presidencia escribió en el papel que “la solicitud de información por parte de los medios de comunicación (…) es bienvenida, ha sido y seguirá siendo atendida de la manera más amplia, expedita y plena por parte de quienes, en nuestra condición de funcionarios públicos, estamos sometidos, entre otros, a los principios constitucionales de transparencia y rendición de cuentas“. Pero más tarde, ayer mismo, el mismo Rodrigo Arias le decía a los periodistas que “en el Gobierno de la República no tenemos por qué satisfacer las preguntas de un medio cuando quieran. Eso depende de las políticas nuestras y cuando consideremos que amerite dar la información”… es decir, en apenas unas horas el “principio constitucional de transparencia y rendición de cuentas”, se había esfumado para tapar lo que se tiene por tapado. Secretillos, de esos mismos que para el presidente Arias eran “un atentado contra la democracia“. Pero don Rodrigo, eso sí, no quiere politiquería.
Aquí no hay malicias ficticias, ni “penumbras” imaginarias, como lo sugirió el Ministro en su artículo. Aquí lo que hay es un arsenal de preguntas sin respuesta y un equipo de funcionarios que cierra filas para no responder. Un caldo de cultivo para la suspicacia.
Si no es a los medios de comunicación, que sea en la Asamblea Legislativa donde se brinden las explicaciones, los montos. Donde se iluminen las “penumbras”. Pero no caigamos en el juego de “eso siempre ha sido así”, o… “¿Pero de qué se sorprenden?”. No podemos conformarnos con la explicación ligera y avalarla con complacencia.
Bien por La Nación y su búsqueda de respuestas y aclaraciones. Los periodistas están haciendo su trabajo como corresponde, los funcionarios no.
Publicado el 1 Jul., 2008 a las 1:42 am por cristian

La Nación le da seguimiento hoy a la información divulgada ayer: el gobierno de Óscar Arias reparte en secreto, entre asesores, un fondo otorgado por el BCIE de unos 1038 millones de colones. A nadie se le rinden cuentas, nadie sabe como se reparte el pastel porque, según la Presidencia, se trata de “fondos privados“.
“Casa Presidencial insiste en que los fondos no son públicos y por eso evita controles” publica el diario… Pero, ¿quién está ahí sentado en Casa Presidencial? ¿Óscar Arias?
¿Será el mismo Óscar Arias que el 21 de noviembre del año 2000, pronunció estas palabras frente al foro del Banco Interamericano de Desarrollo, en un discurso que -¡oh la casualidad!- tituló “El secreto es una forma de corrupción“…
“En los presupuestos de gastos de muchos gobiernos, que deberían ser los mejores indicadores de las prioridades del Estado, hay rubros muy importantes que se manejan prácticamente bajo secreto. Yo afirmo que, en este y en cualquier otro caso, el secreto es una forma de corrupción, aun cuando no se utilice para ocultar el enriquecimiento ilícito de los gobernantes; afirmo que es corrupta la actitud de los líderes que se arrogan el abusivo poder de mantener al pueblo en la oscuridad con respecto al destino de los recursos del Estado. Esta falta de transparencia es un atentado contra la democracia, tan letal como la apropiación indebida de los dineros públicos, y quizás más letal todavía porque la falta de transparencia es un fenómeno sistemático y no individual.”
Oscar Arias.
8 años son una eternidad para que las convicciones se acomoden a la conveniencia.
Hacen bien los diputados del PAC y los libertarios en llamar cuentas. Eso debemos hacer como ciudadanos. No cabe otra cosa. Que al menos se imponga el berreo ante el cinismo de la amnesia.
|+| Gracias a Concostarica.com por el link al discurso.