Fusil de Chispas

Palomas de la paz

Una forma curiosa de sentirse cuidado desde la alturas. Ideal para adornar la ciudad con una ilusión de protección, mientras nos proponen una solución más concreta ;)
“La reacción a la creciente sensación de inseguridad es a menudo colocar más y más cámaras. Por eso, planteamos la cámara de vigilancia como una plaga que se adueña de las ciudades moderna, una plaga que se alimenta de nuestra privacidad”, dicen sus creadores. ¡Atevos!

PanoptICONS es un proyecto de graduación de dos estudiantes de Diseño de Medios Digitales, realizado en la ciudad de Utrecht, Holanda.


¿De qué se asusta Costa Rica?

balacera escazú jamaiquinos

La tranquilidad de medio país amaneció baleada este miércoles cuando, en frío, los ticos pudimos apreciar las dimensiones de uno de los incidentes de violencia más alarmantes que hemos visto en años. La tarde y noche del martes, integrantes de la que según las autoridades es una banda de jamaiquinos, se enfrentaron con la policía local y el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) en una balacera con más pinta de guerrilla urbana, que de resistencia al arresto. Un agente fue asesinado, y otro agente, dos ciudadanos, y un sospechoso, resultaron heridos.

La Costa Rica en la que creció su tata, no va más.
El discurso xenófobo y estereotipador de un sector de la población que sigue poniéndole parches a un ideal nacionalista que se desinfla, no se hizo esperar. Así, la añoranza de una Costa Rica oasis de paz, que desapareció hace años, se ensaña contra el extranjero, como quien busca echarle a alguien el saco para quitárselo de encima. Tamaña ironía en un país que tiene al turismo como principal fuente de ingresos. Es decir, los extranjeros nos sirven para dos cosas: a unos les sacamos el billete, y otros nos expían los pecados. ¡Arrecho que es el tico!
¿Qué es lo que causa tanta extrañeza entre los costarricenses? Sí, duele ver que la leyenda de que La Negrita nos libraba de todos los males -como cuando espantó al huracán Juana y se los echó a los nicas- se desvanece, pero lo que estamos viviendo es solo la evolución tan triste como natural del proceso de putrefacción de la seguridad ciudadana. Lo deja clarísimo el informe Estado de la Nación, que se publicó el mismo martes:

“La aspiración de contar con un entorno de seguridad humana propicio para el aprovechamiento de las oportunidades se alejó notablemente en el 2008, como lo muestran el significativo aumento de la tasa de homicidios por cien mil habitantes, que pasó de 8,0 en 2007 a 11,1 (…) Sin embargo, el 2008 fue solo una etapa más en un largo período de deterioro en esta aspiración. Mientras en 1997 un 15% de los hogares del país reportaba menos un evento de victimización, 11 años después la cifra se duplicó. Además, en los casos reportados es cada vez más frecuente el uso de la agresión, al tiempo que se reduce la proporción de las víctimas que deciden denunciar este tipo de hechos.”

¿Adónde habíamos visto esto antes?
Hace casi exactamente un año, Costa Rica estaba igual de escandalizada. En octubre de 2008, 3 jóvenes fueron secuestradas, violadas y una de ellas asesinada, en uno de los críemenes más animales que podamos recordar aquí. Los culpables: malvivientes costarricenses, nacidos en este vergel bello de aromas y flores. Ticos hijos de ticos. Curiosamente las muchachas fueron abordadas muy cerca de donde este martes tronaron las balas, en el próspero cantón de Escazú. Una historia que vuelve sobre sí misma, como para recordarnos con ironía que pasa y pasa y no pasa nada.
En ese momento postié esto en el Fusil:

“…la capacidad de asombro de los costarricenses ultimanente es puesta a prueba cada 15 días. Todo el mundo comenta el último suceso, con alarma, y volvemos a lo nuestro. Las estadísticas y los estudios académicos, uno tras otro respaldan lo cierto: la escalada de violencia es real (…) La situación se ve color de hormiga, y estoy seguro de que somos muchos quienes tenemos la sensación de que estamos al borde de un punto crítico (y tal vez de no retorno): cuando la gente, harta de números y de sangre, tome irracionalmente la justicia en sus manos (México, Guatemala, ¿alguien?)”

¿Al borde del barranco, o en caída libre?
Increíblemente todavía nos queda capacidad de asombro, e incidentes como el de esta semana nos siguen parando el pelo, y nos recuerdan que el país de paz repleto de solo gente buena se fue por el agujero. ¿Dónde está ese punto de no retorno? ¿Qué tan lejos estamos hoy? Mucho menos que hace 12 meses, no nos quepa duda. ¿Queda tiempo y espacio para rescatar lo que el Estado de la Nación llama “entorno de seguridad humana”?
No hablemos de retórica politiquera y oportunista de manos firmes que antes limpiaban caños y ahora prometen perseguir malandrines; hablemos de acciones concretas, del cómo. No caigamos en la trampa de buscar culpables entre los inmigrantes, generalizando la carga derivada de hechos puntuales. No aplaudamos la demagogia de quienes salen con soluciones absurdas (y siempre reactivas) al calor del reclamo popular. No finjamos inquietud, cuando el interés nos dura 24 horas, una vez al año.
Un esfuerzo en procura de una solución decidida e integral para la crisis de inseguridad ciudadana era improrrogable hace un año, y hace 3. Hoy es, literalmente, cuestión de vida o muerte.


Hoy nos quitan servicios ¿mañana derechos?

Según InsideCostaRica, HSBC se convirtió esta semana en el primer banco privado en sumarse a los estatales para desactivar los cajeros automáticos por la noche. Con esa medida, los bancos y las autoridades pretenden “evitar” los llamados paseos millonarios: secuestros extorsivos en los que se fuerza al cliente a retirar dinero de los cajeros. Evitar, que no combatir.
Vamos a ver cual es el primer banco, proactivo, que propone alguna solución alternativa. Opciones hay varias, como desarrollar un sistema de alerta silenciosa que garantice la seguridad del cliente y contribuya a la detención de los cacos. Impulsar una ley que pene a este delito como un secuestro extorsivo y lo castigue con penas altas, alto que ya ha dado resultados en Colombia. Crear un seguro para las tarjetas, que proteja al cliente, y al banco, y garantice la recuperación del dinero.
Como ya lo dije por aquí, estas medidas evasivas recomendadas por el OIJ, son patadas de ahogado de un sistema que se repliega. No podemos ver como normal que se nos “recomiende” ser desconfiados y paranoicos, encerrarnos, y privarnos de servicios, en norme de la “protección”.
Es falso aquel slogan nefasto de los anuncios del Ministerio de Seguriad que decía “a los ticos nos sobra confianza, pero nos falta malicia”. No, no nos falta malicia, nos falta seguridad.


Bancos “nos hacen el favor” de cerrar cajeros en la noche

A partir de esta semana, 3 bancos costarricenses bloquearán sus cajeros automáticos a partir de las 10 de la noche y hasta las 5 am. Se trata del Banco Nacional, BCR y Bancrédito. Según sus directivos y las autoridades, así ayudarán a prevenir los “paseos millonarios” (odio esta costumbre nuestra de ponerle nombres de chinamo a las pesadillas).
¿Cuál es la lógica detrás de la medida? Que sea el ciudadano el que se sacrifique, ante la inseguridad desatada. Pero esto va más allá de la molestia. Estas medidas no hacen más que legitimar el clima de inseguridad y violencia que vive Costa Rica; nos obligan a asumirlo como un status quo. Y todavía hubo quienes se incomodaron con aquella frase de “vivimos bajo la ley del hampa“… Nuca mejor dicho. Los bancos saben quien manda, y obedecen. ¿Y las autoridades? Un chiste.
Después vendrá una limitación a los montos, a andar efectivo, un decreto para que todos manejemos con las ventanas cerradas, la prohibición de hablarle a un desconocido en la calle, alguna norma según la cual todos seremos asumidos como potenciales asaltantes, hasta que probemos lo contrario, después el estado de sitio, y así. Señales de los tiempos.


Contra la violencia e inseguridad: Mucha marcha, pocos hechos

marcha paz violencia costa rica

No sé si fue porque me construí expectativas equivocadas (de hecho así fue), o porque de plano la marcha contra la violencia y por la seguridad ciudadana, resultó en un sofrito de lugares comunes y discursos vacíos; pero el espíritu de la iniciativa se fue evaporando conforme se desarrollaba.
Unas 2500 personas se vistieron de blanco y llegaron a San José en una mañana de domingo marcada por el frío y la llovizna, para participar de la actividad convocada por la Asociación de Familiares de Víctimas de Homicidio. Marcharon desde la Catedral hasta la explanada de los Tribunales de Justicia. La diputada del PAC, Elizabeth Fonseca, y el precandidato liberacionista, Carlos Francisco Echeverría, estuvieron entre los presentes.
Frente a la Corte, Roxana Rojas, presidenta de la asociación, y (a juzgar por su exposición en los medios) vocera del movimiento, tomó la palabra para dar vueltas en un discurso que nunca avanzó más allá de los repetidos slogans de “políticos corruptos” y “diputados vagos”. También se leyó un “manifiesto” -otro- que tampoco concreta una propuesta o petición puntal. Ambos actos probablemente estuvieron de más, y ese discurso no sólo es maniqueo y azuzador, es inútil.
La marcha del domingo me parecía valiosa como un termómetro, que permitiera medir el interés o la preocupación real que sienten los costarricenses ante el tema de la inseguridad y la violencia social. Si lo asumimos así, hay que decir que la gente a la que le importa lo suficiente como para dejar las cobijas temprano en un domingo de temporal, es muy poca. Eso querría decir también, que las estadísticas de criminalidad y las encuestas, se equivocan: en Costa Rica todos dormimos tranquilos.
Es eso, o que la desconfianza hacia la politización de todo, incluída la paz social, y su explotación oportunista, nos espanta de acercarnos y unirnos en torno a legítimos intereses comunes.
Me inclino más por esta segunda teoría.


Inteligencia tica

Le arrancan el portón. Irrumpen en su casa con violencia y armados hasta los dientes. Destruyen puertas, marcos, y paredes. Gritan. Encañonan a su madre, para darse cuenta que están en la casa equivocada.
No. No es el Comando Yolaina, no son Tres Pelos y Arnoldillo, ni siquiera Los Teletubbies de Alajuela. Es el OIJ.


¿Vivir con miedo?

“Es real, a las víctimas no les cabe la menor duda y a los empresarios de seguridad tampoco, la delincuencia nos tiene amenazados”

6 minutos de video. Los testimonios de esos a los que ya les tocó: un asesinato, un bajonazo, un ventanazo, un violento asalto en su casa. La perspectiva de quienes nos venden esa pretendida sensación de seguridad, por la que -uno pensaría- no deberíamos tener que pagar. Coinciden: la demanda de dispositivos de seguridad para las casas, los carros, y el interés por comprar armas, crecen exponencialmente.
Aquí no hay nada inventado, no hay imaginarios, no hay fantasmas. Hay una amenaza real y una necesidad imperiosa entre la gente por volver a esa tranquilidad natural, que talvez algún día tuvimos.

|+| El video en AmeliaRueda.com, o en su canal de YouTube.


La seguridad de la ministra

Zapatero… ¡a tus zapatos!

|+| El momento lo capturó jdclarke.


En esta puta ciudad

Esta mañana escuchaba a doña Amelia diciendo en la radio que no deberíamos seguir señalando culpables, que todos tenemos un pedacito de responsabilidad, de que el país que conocíamos se nos esté yendo entre los dedos.
Anoche de tres tiros y frente a su casa, mataron a su hermano. El caso, dramático, no es ni por asomo el único en estos días. Últimamente hay un ultimado por día en Costa Rica. Así, sin asco.
¿Cómo hace uno para no depositar la responsabilidad en quienes, electos por la gente, ocupan cargos de los que se espera resultados, en una materia como la seguridad ciudadana? Estamos claros en que esta crisis no comenzó anoche, y que es el resultado de años y años de descomposición social. Pero la solución hay que comenzar a construirla algún día. Mañana es tarde.

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Mafia italiana podría entrenar a policía tica

¿Por qué no? Así paramos ya la “persecusión” contra la ministra, sólo por ser mujer. Y por lo menos hacemos de tripas, chorizo.


¿El miedo está en la tele?

Algunas ideas sobre lo discutido aquí en los últimos días.

…Si, también está en la tele. Pero basta ya de ese cuento. Basta ya de que nos cuenteen los académicos de escritorio con el telele de que nos sentimos inseguros por lo que nos recetan los noticiarios. ¿Que los medios juegan un papel fundamental en generar un sensación o percepción entre la población? No hay duda. ¿Que el miedo es un arma de control social con poder abrumador? No hay duda.
Pero a la luz de los datos, de las opiniones, de los hechos. ¿Cuál papel esperamos de los medios, si no el de reflejar la lamentable realidad que vivimos?
¿Queremos otras noticias? Exijamos, como ciudadanos, acciones decididas y efectivas que cambien los hechos en un plazo realista. ¿Nos inventan lo que nos dicen? Los costarricenses no somos un pueblo idiota que traga cuento sin asidero, día tras días. Un hecho es un hecho. Si un hecho es noticia, es noticia, y debemos conocer la realidad real del país en que nos tocó vivir.
El verdadero espejismo aquí es el de quienes siguen creyendo que es la tele la que nos metió en la cabeza que en las últimas décadas Costa Rica ha experimentado un proceso de pudrición del clima de seguridad que algún día imperó. El caldo de cultivo: un sistema judicial al que se le baila el alma por el cuerpo, del que cualquiera se ríe en la cara. Un sistema judicial y un código penal permisivo, pasivo, somnoliento.
Insisto en que la responsabilidad de ese estado de zozobra en el que hemos caído, no es de los medios, no es de los periodistas. Pero voy a ir más allá, sea de quien sea la culpa de este destape… ¡en hora buena! ¿Cuánto más pensábamos esperar para que a este país se le sacudiera la moyera? Para que como ciudadanos expresáramos nuestra más profunda frustración, y un claro sentimiento de desamparo. ¿Cuánto más íbamos a esperar envueltos en discursos de que la culpa es “del modelo”; de que ocupamos “un golpe de timón en la dirección que lleva el país”? Por todos los diantres, lo que ocupamos es acción.

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En jaque

El 51% de los costarricenses está de acuerdo con linchar a un delicuente si se le atrapa infraganti.
El 54% estaría de acuerdo con instaurar la pena de muerte.
Y aunque parezca inaudito el 38% dice estar de acuerdo con que “en ocasiones se justifica que la Policía torture a alguien para obtener información”.
13 de cada 100 costarricenses fue víctima de un delito en el último año, en promedio, han sido atacados en dos ocasiones.
El 21% de los ticos dice que algún familiar suyo ha sido víctima de un delito en los últimos 12 meses, y “el 51% de los entrevistados dijo que en el último año ha conocido de algún delito cometido en la comunidad donde vive”.
Los datos le paran el pelo a cualquiera. Los publica La Nación el domingo y hoy lunes.
Curiosamente un día antes de las publicaciones, el propio periódico le da un espaldarazo a la nueva Ministra de Seguridad, en su editorial del sábado, y califica como una “dimensión subjetiva” la percepción de inseguridad que tienen los costarricenses.
Los números dicen otra cosa. Y lo que dice la Ministra Del Vechio, basta con leerla (txt+video), para el ciudadano de a pié son saludos de lejos.
La Nación lo plantea con acierto el sábado: “…Su abordaje excede lo policial, judicial y penitenciario, e involucra políticas de prevención, integración social, apertura de oportunidades (sobre todo para los jóvenes) y programas de atención y reinserción para quienes padecen de adicciones o se encuentran en las primeras etapas de las conductas delictivas”.
Una realidad está clara, la estamos viviendo usted y yo: a lo urgente no se le puede poner otro nombre.


Habemus ministram

Después de la tormenta, el despropósito.
“Legisladora sin experiencia en sector, pero asegura que no se requiere”, dice nacion.com

Ahora sí, agarre a su santo del hábito, y no lo suelte.
Nos va a llevar candanga.


Seguridad sin cabeza: A Berrocal lo fueron de ministerio

Costa Rica amanece este lunes 31 sin ministro de Seguridad. Fernando Berrocal “deja” su cargo tras el burumbúm de las presuntas vinculaciones de las FARC con políticos costarricenses.
“La Presidencia de la República anunció esta tarde (domingo) que el ministro de Seguridad Pública, Fernando Berrocal, dejará su cargo a partir de hoy a las 12 de la noche”, dice nacion.com. Y sigue:
“La decisión, en la que participó el presidente Oscar Arias, el ministro de la Presidencia, Rodrigo Arias y el propio Berrocal, fue tomada tras una reunión que se prolongó durante varias horas. Con ello las altas autoridades de gobierno impedirán que el funcionario comparezca ante la Asamblea Legislativa, donde haría referencia a las supuestas conexiones de la Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) con sectores políticos del país”.

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Comentarios

Haroldo Rodríguez: Wow, me enviajó demasiado… Que chiva recorrer la vida de otra persona,...
Dean CóRnito: Excelente resumen de una vida bien vivida!!!  Felicidades, y ojalá este sea apenas...
Zunga: Don Bosco se va a enojar por no mencionarlo. Abrazote mae.
Ana P. Malavassi A.: Excelente recuento de experiencias de una vida muy productiva, llevada con...
PabloM: Que rico leer algo escrito tan de corazón. Felicidades y muchos éxitos más! 
Cristian Cambronero A.: la quiero macha!
Cristian Cambronero A.: la quiero furia!

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