Honduras es una fiesta de locos
+ Es increíble ver a Roberto Micheletti tratando de defender lo indefendible cada vez que alguien le pone un micrófono. No he visto una sola entrevista o declaración suya, en la que parezca al menos mínimamente consistente, ni mucho menos logra apoyar sus puntos en leyes, declaraciones, nombres, cifras o hechos puntuales y comprobables. “La ley”, “una corte”, “los jueces”, “la constitución”… y el aire, el viento, el agua, el sol y las estrellas. Indignante.
+ La entrevista que incluyo aquí, con el periodista Jorge Ramos, es un escándalo, como todas… pero más.
+ El trabajo de los periódicos hondureños El Heraldo y La Prensa, debería ser registrado como un ejemplo transparente del ejercicio más cínico y mercenario de la profesión periodística. Ambos diarios se mojan cada día en su éxtasis de porras y vitoreo, en la forma de titulares, hacia el gobierno de facto, y desde su pretendida neutralidad. He estado esperando el apoyo decidido al golpe desde sus editoriales, con puntos y comas, pero ese paso no lo dan. En cambio El Heraldo nos habla este miércoles de cuáles son “las vías civilizadas”, de “la confrontación de las ideas, la lucha política y jurídica”. ¡Matrafuleros!
+ Si yo fuera Mel Zeleya, estaría rece que rece.
O tal vez no…
+ Qué lamentable que sea siempre la gente de a pie la termine cargando los muertos por los bloqueos comerciales y económicos. A fin cuentas, el gobierno de facto sólo firma la factura, y la gente: mameluco.
+ Si el golpe de Estado y el asalto a institucionalidad Hondureña no eran suficientes para que media Honduras se tirara a la calle, la suspensión de las garantías individuales, aprobada este miércoles, lo es de sobra.
+ A la gente que no quería a Zelaya por miedo a que se convirtiera en un dictador diabólico comegüilas, ahora la podrán detener arbitrariamente. El ejército podrá entrar en sus casas sin orden de un juez, se les prohíbe salir a caminar por el barrio, o reunirse durante el democrático toque de queda, etc. ¡Cajita blanca para los defensores de tanta libertad!
+ Este Micheletti, no como Zelaya, sí que es un demócrata.
|+| Invitadísimos a dejar sus comentarios, ya se en este post, o en el post anterior sobre este tema aquí, que ya concentra una extensa discusión.


. Gracias a Sergio por llamarme la atenció sobre este tema.























